El Pueblo - Villanueva de Gumiel -

Historia

Se trata de una localidad de no más de 300 personas, situada a 78 km de Burgos y con una superficie de 22 km. El término linda al norte con Tubilla y Baños de Valdearados, al este y sur con Aranda de Duero y al oeste con la Aguilera y Quintana. Su verdadero nombre era Villanueva la Cardosa; la villa está situada en una suave ladera bañada por el río Bañuelos. Su caserío refleja la existencia de una tipología urbana y una arquitectura popular a base de construcciones de adobe en las plantas altas y mampostería en las bajas. Según se cita en una obra de Gonzalo Martínez Díez, “Pueblos y alfoces burgaleses de la repoblación”, Villanueva de Gumiel ya existía en el año 1196, y anteriormente en términos hoy despoblados como Moraldiez y San Pedro, pagos que aún conservan sus nombres. De momento el origen de la villa no se conoce con exactitud, pero aparece citado también en el año 1196 en un documento del Monasterio de La Vid. Casi con toda seguridad, Villanueva de Gumiel fue fundada o repoblada en tiempos del conde Fernán González, que fundó Roa, Aza y otros lugares de esta zona en la Reconquista. Mención especial merece su iglesia parroquial, que data del siglo XVII. Consta de dos naves simétricas con ocho arcos cruzados y una bóveda central con cuatro arcos románicos que descansan sobre 16 columnas rectangulares. Cuenta con un retablo central (que data del siglo XVI) de tres cuerpos y con la estatua de San Mamés, su patrono. Es también digna de mención su pila bautismal, que data de finales del siglo XVI.

Lugares y monumentos del pueblo

Casa Consistorial

Neoclásica, del año 1932.

Bendito edificio que embellece la plaza mayor de Villanueva con una soberbia merecida a lo que este pueblo fue en su día. El pueblo alcanzó su mayor auge con la explotación de los montes de resina, donde se ingresó la mayor parte de beneficios a este municipio.

El ayuntamiento cuenta con un salón de usos varios, archivo, servicios y cuarto de calderas en su bajo. Subiendo por su escalera llegamos al primer piso donde nos espera el despacho del señor alcalde.

Después, el salón de actos y la secretaría. Y en el segundo piso tenemos la torre del reloj con su maquinaria del siglo XIX.

Iglesia de San Mames

Es un monumento que viene datado del siglo XVII, consta de dos naves simétricas con ocho arcos cruzados y una bóveda central con cuatro arcos románicos que descansan sobre 16 columnas rectangulares.

Retablo central del siglo XVI de tres cuerpos con la estatua de san Mamés (el patrono). Es de destacar su Pila Bautismal del siglo XVI.

Ermita

En la actualidad no se usa, pero antiguamente se hacían romerías y se guardaba allí el Santo, pero debido a los robos sufridos se trasladó a la Iglesia, donde permanece. En años anteriores se hacía la procesión de las fiestas de abril hasta allí para traer el santo bailando de espaldas hasta la Iglesia, ahora se hace desde el puente romano

Parque

Está dividido en tres zonas, pista de futbol sala, zona de recreo infantil y pista de juegos tradicionales, bolos, tuta,…etc.

Pilón y lavadero

Restaurado hace pocos años, es uno de los rincones más bonitos del pueblo. En el pilón bebían y recuperaban sus fuerzas los animales y en el lavadero se pegaban horas y horas nuestras abuelas. Que tiempos!

El monte

Sin duda es el tesoro mejor guardado del pueblo.

Nuestro monte de pino negral y pino doncel, dedicado a la resina hasta hace escasos 20 años. En tiempos pasados, fuente de buenos ingresos para el pueblo, gracias a la resina y sus cortas de pinos.

Hay en el monte un museo llamado el museo de los resineros, este museo lo hicieron jóvenes resineros del pueblo en su afán por dar a conocer el mundo de la resina.

Se encuentra ubicado en el monte de Fuentepinedo, en el término conocido por el ondo los pozuelos. Y en el se pueden encontrar los aperos y herramientas que se usaban para el trabajo de monte.

Menhir

Existen dos menhires en las cercanías del pueblo. Uno de ellos es el menhir de la pijotada, más conocido en el pueblo como el mojón de la pijotada.

Este menhir está datado como el menhir más pequeño de Europa y está alineado con otros menhires que sirven como mojonera al pueblo.

Puente Romano

Puente romano de tres ojos sobre el rio Bañuelos, situado en la entrada del pueblo viniendo desde el cruce.

Las bodegas

Son muchas las bodegas que todavía se conservan. En tiempos la gente se juntaba con su cuadrilla de amigos o con su familia  y raro era el día que no se almorzaba o merendaba en la bodega. En la actualidad no se frecuentan tanto, pero  todavía se mantiene la sana costumbre de ir a echar un “bocao” y un “trago” a la bodega.

Frontón

Frontón construido en 1923 y con la peculiaridad de tener la pared lateral en el lado derecho. Sin duda; un frontón diferente.

Gastronomía de la zona

Tres son los productos más destacados de la zona; morcilla, queso fresco y lechazo.

La morcilla es un producto asociado de forma tradicional a la matanza del cerdo. En gran parte de las casas de la provincia de Burgos se realizaba y en algunas aún hoy se realiza la cría de uno o varios cerdos destinados a la tradicional matanza. La morcilla desde antiguo se elaboraba con distintas partes del cerdo como la sangre, las tripas y la manteca, a la que se añadían productos de origen vegetal como la cebolla horcal y especias como el pimentón y la pimienta. No fue hasta el siglo XVIII cuando a la morcilla de Burgos se incorporó el arroz. Fueron los carreteros los que trajeron este ingrediente de las tierras valencianas donde llevaban la madera obtenida de los pinos de la sierra. Quedaron así sentadas las bases de la morcilla de Burgos, «sosa, sabrosa y picantosa», que hoy conocemos con sangre, arroz, manteca, cebolla horcal, sal, pimienta y pimentón, todo ello embutido en tripa y posteriormente cocido. Comer una morcilla de Burgos recién cocida es un placer y, siguiendo con la tradición de que del cerdo se aprovecha todo, también el caldo de cocer las morcillas, conocido como caldo mondongo, se utiliza para poder cocinar unas buenas sopas. Además, como ocurre con gran parte de los productos tradicionales y artesanos en cada zona de Burgos, incluso se puede decir que en cada casa se da un toque particular a la morcilla que la diferencia de otras y enriquece a un producto ya de por sí excelente. Así, nos encontramos con morcillas que además de manteca tienen sebo, o que incorporan otras especias aparte de pimentón o pimienta, como clavo, canela, orégano, tomillo, anís.... El arroz se añade generalmente crudo o ligeramente cocido, teniendo cuidado al rellenar la tripa, pues si se deja muy prieta puede romperse. La tripa que se utiliza para embutir los ingredientes es generalmente de cerdo, aunque algunas veces se utiliza la de vacuno. Es difícil pasar por tierras burgalesas y no probar este delicioso embutido que, por las nuevas formas de envasado que hoy existen, permiten llevárselo y servir de sabroso obsequio.

El queso freso de Burgos es un exquisito y suave queso no madurado de un intenso color blanco, sin ojos y normalmente sin corteza o con corteza muy fina, originario de Briviesca, localidad que cuenta con una importante cabaña ganadera de ovejas de raza churra. La enorme importancia y el creciente consumo y reconocimiento del queso fresco de Burgos han traspasado las fronteras de esta provincia y así, hoy en día es uno de los quesos más conocidos, apreciados e imitados de Europa. En un principio se elaboraba con leche de cruda oveja y cuajo animal, sazonando su exterior con sal granulada o por inmersión en salmuera. A continuación el queso se intro ducía en recipientes de barro y se dejaba secar en lugares fríos y húmedos, evitando su enmohecimiento.

Actualmente se produce con leche pasteurizada de oveja, de vaca o mezcla de ambas, a la que se añaden sales de calcio y cuajo animal, obteniéndose la cuajada al cabo de aproximadamente media hora de reposo a unos 29º C. Después del desuerado, el queso se escurre en moldes y se puede someter finalmente a un suave salado. La grasa del queso fresco de Burgos está constituida mayoritariamente por ácidos grasos saturados y, al tratarse de un alimento de origen animal, contiene colesterol. Sin embargo, por su elevado contenido en agua y bajo porcentaje de grasa en relación con otros quesos, puede consumirse en cantidades moderadas en casi todas las dietas. Su valor nutritivo es altísimo por su riqueza en sales minerales, especialmente calcio, excelente relación calcio/fósforo, contenido en vitaminas (A, E, riboflavina, tiamina, piridoxina, cianocobalamina, ácido fólico y niacina) y en proteínas de calidad. Se digiere fácilmente y es adecuado para la práctica totalidad de la población. En muchas ocasiones es un ingrediente fundamental de numerosas recetas de cocina y no puede faltar en el tradicional y exquisito "Postre del abuelo", acompañado de mieles y nueces de nuestra provincia, cuyo sabor sorprende de forma muy grata a los paladares más exigentes por su extraordinaria coordinación, equilibrio y plenitud aromática.

El lechazo es toda una institución en toda la provincia de Burgos, y goza de una reputación especial en Aranda, Lerma y La Bureba. En el siglo XVII fue considerado el animal de más provecho y más necesario para el hombre de cuantos Dios ha creado. Los corderos más finos y sabrosos proceden de la emblemática oveja churra, una de las razas más antiguas de la península. En nuestra provincia, el más apreciado es el lechal, es decir, las crías que todavía maman. La época ideal para comer y saborear el lechazo es la primavera, ya que entonces la oveja come los nuevos pastos que, sin duda, dan un mejor sabor a la carne de las crías. Su carne, de textura muy suave y jugosa y con un sabor muy agradable, ha sido de siempre una de las más preciadas. Por todos es bien conocido el refrán: "De la mar el mero y de la tierra el cordero". Desde el punto de vista nutricional, la carne de cordero es una buena fuente de proteínas de alto valor biológico y fácil digestibilidad. Aunque su grasa nos aporta mayoritariamente ácidos grasos saturados, también es buena fuente de ácidos grasos insaturados, con efectos más saludables para nuestro organismo. También es fuente de numerosas vitaminas, en concreto A, E y vitaminas del grupo B. Como minerales, cabe destacar el aporte de hierro, potasio, zinc, magnesio y fósforo. Existen numerosas formas de preparar el cordero, pero como mejor se saborea su delicada carne es asado en una cazuela de barro, troceado en cuartos y a fuego lento, para que se haga en su propia sustancia, aunque el secreto de un buen asado se esconde en la maestría y en el buen hacer de los maestros mesoneros. Si se calienta el horno con sarmientos y leña, mejor todavía. No hay que olvidarse, sin embargo, de las famosas chuletillas, que resultarán un exquisito manjar. Un complemento ideal para él serán un pan de hogaza o torta de aceite, ensalada y un buen vino de la tierra. Del cordero se aprovecha prácticamente todo: las cabezas, asadas al horno; las manitas, guisadas en variadas preparaciones; y los riñones, a la plancha. Cualquier parte del cordero es un bocado excelente.

Fiestas

Las Marzas

Última noche de febrero.

Entre otras peculiares costumbres, se conserva en este pueblo «la tradición de las marzas» que se cantan en todas las esquinas de sus calles el último día de febrero o, por mejor decir, la última noche de dicho mes.

Ya lo dicen los viejos del lugar, son antiguas, antiquísimas, no conocen su origen, sin embargo están de acuerdo en seguir la tradición y continuar con las costumbres que tenían sus antepasados, de ahí que se continúen cantando.

Fiestas de Abril. (San Pedro Mártir de Verona)

29-30 de Abril

Se hacen coincidir con el puente de mayo. La víspera se acude a la ermita para recoger la imagen, llevándola en procesión hasta el pueblo, ya de noche y bailando en su honor. Al día siguiente misa solemne y nueva procesión. Fiesta muy concurrida dado que por estos días no abundan en la comarca.

Verano cultural

Tenemos un verano cultural que suele durar de primeros de agosto hasta las fiestas, y un certamen de pintura, Eulogio Nebreda Cuesta que ha llegado a estar por delante de el de Burgos y otras capitales de provincia de nuestra comunidad.

Fiestas de San Mamés

17-18 de Agsoto

Es la fiesta grande del pueblo.